Aerotermia en comunidades de propietarios: sustituir la caldera de gas central
13 de agosto de 2026 · 7 min de lectura
Cada vez más edificios con calefacción central se plantean jubilar su vieja caldera de gas y dar el salto a una tecnología más limpia y eficiente. La aerotermia en comunidad de propietarios se ha convertido en una de las opciones más atractivas para renovar la sala de máquinas: da calefacción y agua caliente a todo el inmueble, reduce las emisiones y ofrece más estabilidad frente a los vaivenes del precio del gas. Para el administrador de fincas es, además, una excelente oportunidad para asesorar a sus comunidades y abrir una línea de servicio. En esta guía te explicamos qué es la aerotermia, por qué se plantea sustituir la caldera de gas central, qué implica la obra, qué mayoría hace falta en junta, su relación con la individualización de contadores, las ayudas a la rehabilitación energética y por qué conviene revisar el contrato eléctrico del edificio.
Qué es la aerotermia y cómo funciona
La aerotermia es una tecnología que aprovecha la energía contenida en el aire exterior para climatizar y producir agua caliente. Su corazón es una bomba de calor aire-agua: un equipo que extrae calor del ambiente —incluso con temperaturas bajas— y lo transfiere al agua que circula por la instalación del edificio. Para mover ese proceso utiliza principalmente electricidad, y por cada unidad de energía eléctrica que consume entrega varias unidades de calor, de ahí su elevada eficiencia.
En una comunidad con calefacción central, la bomba de calor ocupa el lugar de la caldera en la sala de máquinas y alimenta el mismo circuito de radiadores o de suelo radiante, además del agua caliente sanitaria (ACS) común. Es decir, la comunidad sigue disfrutando de calefacción y ACS con aerotermia comunitaria a través de la instalación que ya conoce, pero cambiando la fuente de energía: del gas a la electricidad aprovechada de forma eficiente.
Por qué sustituir la caldera de gas central por aerotermia
Muchas comunidades conviven con calderas de gas antiguas, con rendimientos cada vez más pobres y averías frecuentes. Cuando llega el momento de renovar el equipo, sustituir la caldera de gas central por aerotermia permite dar un salto tecnológico en lugar de repetir la misma solución. Las razones que suelen pesar en la decisión son varias:
- Eficiencia: la bomba de calor aprovecha la energía del aire y ofrece un rendimiento muy superior al de una caldera tradicional.
- Descarbonización: al eliminar la combustión de gas en el edificio, se reducen las emisiones directas y se avanza hacia un inmueble más sostenible.
- Estabilidad de costes: el edificio deja de depender del precio del gas y pasa a apoyarse en la electricidad, que puede optimizarse con la tarifa adecuada.
- Confort y seguridad: se elimina la combustión en la sala de máquinas y se mantiene el mismo confort de calefacción y agua caliente.
No se trata de prometer cifras concretas de ahorro, que dependen de cada edificio, sino de entender que la aerotermia mejora la eficiencia global y ordena mejor el gasto energético de la comunidad a medio plazo.
Qué implica para la comunidad: obra, sala de máquinas y potencia
Cambiar la fuente de calor no es un simple recambio de aparato. La comunidad debe valorar con un instalador varios aspectos antes de decidir:
- La obra: retirada de la caldera de gas, instalación de la bomba de calor y adaptación del circuito hidráulico existente. Suele concentrarse en la sala de máquinas y en la cubierta, sin necesidad de entrar en las viviendas cuando la distribución interior lo permite.
- La sala de máquinas: es preciso comprobar el espacio disponible, la ubicación de las unidades exteriores (habitualmente en cubierta o patio) y los niveles de ruido y ventilación.
- La potencia eléctrica: al electrificar la calefacción y el ACS, la demanda eléctrica del edificio crece, por lo que puede ser necesario ampliar la potencia del suministro común y revisar la instalación eléctrica de la sala de máquinas.
Un buen estudio previo es la mejor garantía de que la instalación se dimensiona bien y de que la inversión responde a las necesidades reales de la comunidad. Es también una ocasión ideal para abrir una revisión más amplia de eficiencia energética del edificio.
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Hablar por WhatsAppQué mayoría se necesita en junta
Una de las primeras dudas del administrador es qué respaldo hace falta para aprobar el proyecto. La Ley de Propiedad Horizontal facilita las actuaciones de eficiencia energética y de aprovechamiento de energías renovables en los elementos comunes, y la sustitución de la caldera por aerotermia encaja en ese marco. En estos casos suele bastar con una mayoría reforzada —el voto favorable de un tercio de los propietarios que representen, a su vez, un tercio de las cuotas de participación— sin necesidad de unanimidad.
La aprobación en junta debe prepararse con cuidado: presentar el proyecto y su coste, explicar la financiación y el reparto de gastos, resolver las dudas de los vecinos y, sobre todo, dejar el acuerdo bien reflejado en el acta. Cada comunidad tiene sus particularidades, por lo que conviene analizar el caso concreto para saber qué régimen de mayorías aplica y cómo documentarlo correctamente.
Relación con la individualización de contadores
La aerotermia se combina de forma natural con la individualización de contadores de calefacción y ACS. Cuando cada vivienda paga por su consumo real en lugar de repartir el gasto por coeficientes, la eficiencia de la bomba de calor se traduce en facturas más justas y en un incentivo directo al ahorro de cada hogar. Aprovechar la obra de cambio de caldera para instalar o mantener repartidores y contadores individuales evita duplicar intervenciones y ordena el reparto de costes.
Si tus comunidades están dando ese paso, te interesa nuestra guía sobre contadores individuales en calefacción central, que se complementa a la perfección con la instalación de aerotermia. Del mismo modo, muchos edificios plantean estas mejoras junto a las placas solares y el autoconsumo en comunidades de propietarios, que pueden alimentar en parte a la bomba de calor.
Ayudas a la rehabilitación energética
La sustitución de calderas de gas por sistemas más eficientes como la aerotermia suele encajar dentro de los programas de ayudas a la rehabilitación energética de edificios, con fondos de origen estatal y convocatorias autonómicas, además de posibles bonificaciones en tributos locales en algunos municipios. Estas ayudas pueden cubrir parte del coste de la actuación, con condiciones, plazos y cuantías que varían según cada convocatoria y comunidad autónoma. Para el administrador, informar a los vecinos de que existen estos programas y orientarles sobre la documentación necesaria es un servicio muy valorado, aunque el importe y los requisitos exactos conviene consultarlos siempre en la convocatoria vigente.
Beneficios: eficiencia, menos emisiones y estabilidad de costes
Los beneficios de la aerotermia para una comunidad van más allá de la propia sala de máquinas. La mejora de la eficiencia reduce la energía necesaria para dar el mismo confort; la descarbonización elimina la combustión de gas en el edificio y rebaja las emisiones; y la estabilidad de costes permite planificar mejor el gasto energético al no depender del precio del gas. A ello se suma la revalorización del inmueble y una mejor calificación energética, cada vez más apreciada por los propietarios.
Revisar el contrato eléctrico: el papel del administrador
Al electrificar la calefacción y el agua caliente, el edificio traslada al contador eléctrico una demanda que antes cubría el gas. Por eso, uno de los pasos clave tras instalar aerotermia es revisar el contrato eléctrico de la comunidad: ajustar la potencia contratada del suministro común, elegir la tarifa y la discriminación horaria más adecuadas y evitar excesos o penalizaciones. Una potencia mal dimensionada puede encarecer la factura o provocar cortes; ajustarla bien es determinante para que la aerotermia rinda como se espera.
Aquí es donde el administrador de fincas que gestiona luz y gas aporta un valor decisivo. Coordinar el proyecto, preparar la junta y optimizar después el suministro del edificio refuerza la confianza de la comunidad. Y colaborando con un intermediario mayorista de energía, ese trabajo se convierte también en una fuente de ingresos recurrentes por cada suministro que gestiona, apoyándose en comparadores, un CRM de energía y soporte especializado, sin cambiar su forma de trabajar.
Preguntas frecuentes
¿Qué mayoría hace falta en junta para instalar aerotermia y sustituir la caldera de gas central?
La Ley de Propiedad Horizontal facilita las actuaciones de eficiencia energética y de aprovechamiento de energías renovables en los elementos comunes. Para aprobar en junta la sustitución de la caldera de gas central por aerotermia suele bastar con una mayoría reforzada de un tercio de los propietarios que representen, a su vez, un tercio de las cuotas de participación, sin exigir unanimidad. Conviene analizar cada caso con el administrador, dejar el proyecto y su coste bien detallados y recoger el acuerdo con claridad en el acta, incluyendo el reparto de gastos y la financiación prevista.
¿Qué es la aerotermia y cómo da calefacción y agua caliente a la comunidad?
La aerotermia es una tecnología que aprovecha la energía del aire exterior mediante una bomba de calor aire-agua. Extrae calor del ambiente y lo transfiere al agua del circuito del edificio para dar calefacción y agua caliente sanitaria (ACS), utilizando principalmente electricidad para mover el sistema. En una comunidad con calefacción central, la bomba de calor sustituye a la caldera de gas en la sala de máquinas y alimenta los mismos radiadores o suelo radiante y el ACS común, sin necesidad de obras en el interior de cada vivienda cuando la instalación de distribución lo permite.
¿Qué relación tiene la aerotermia con la individualización de contadores de calefacción?
Son actuaciones complementarias. La individualización de contadores permite que cada vivienda pague por el consumo real de calefacción y ACS, en lugar de repartir el gasto por coeficientes. Al cambiar la caldera de gas central por aerotermia, la comunidad puede aprovechar la obra para instalar o mantener repartidores y contadores individuales, de modo que el ahorro y la eficiencia de la bomba de calor se traduzcan en facturas más justas para cada propietario. Planificar ambas cosas a la vez evita duplicar obras y ordena el reparto de costes.
¿Por qué debe revisar la comunidad su contrato eléctrico al instalar aerotermia?
Al sustituir el gas por aerotermia, el edificio electrifica su calefacción y su agua caliente, por lo que la demanda eléctrica de las zonas comunes aumenta y puede ser necesario ampliar la potencia contratada del suministro común. Por eso conviene revisar el contrato eléctrico de la comunidad: ajustar la potencia, elegir la tarifa y la discriminación horaria adecuadas y evitar excesos o penalizaciones. El administrador que gestiona el suministro con un intermediario mayorista de energía puede optimizar ese contrato, aportar estabilidad de costes y obtener ingresos recurrentes por cada suministro gestionado.
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